domingo, 22 de febrero de 2026

17 días despues del evento canónico - El costo de la integridad

 Hoy mi esposo amaneció transformado. De repente, expresa sus emociones, está cariñoso, presente, y con una iniciativa de intimidad que no vi en años. Y, para ser honesto, es profundamente frustrante. Lo que duele no es el "ahora sí", sino el mensaje oculto: sí podía, pero no quiso hasta que le convino, hasta que su ego se vio amenazado por la existencia de alguien más.

Me niego a dejarme embaucar por un rebranding de 24 horas. El amor maduro no aparece solo cuando hay competencia en el mercado; eso es pánico, dopamina y control reactivo. No soy un producto en una vitrina ni voy a caer en una estrategia de retención de clientes. Un buen día no corrige once años de patrón, y mi decisión de terminar esta dinámica desgastada se mantiene firme. Ceder ahora por un pico emocional sería traicionarme a mí mismo y reiniciar un ciclo que ya es un cadáver.


El Corte Operativo: Adiós, Santi

Ayer envié el video de despedida. Pedí perdón, cerré la puerta y lo bloqueé. Fue una de las cosas más difíciles que he hecho, especialmente después de nuestra última conversación. Leer sus mensajes reclamando mi silencio, proyectando abandonos y exigiendo respuestas inmediatas fue la confirmación empírica de lo que mi mente ya sabía: nuestra dinámica era completamente insostenible.

Su apego ansioso y mi necesidad de espacio eran una bomba de tiempo. Cortar no fue un acto de crueldad, fue higiene emocional para ambos. Si dejaba la puerta entreabierta, lo único que iba a lograr era entrenarlo para insistir y meternos en un bucle interminable.

"Te amé. Por eso cerré. Y lo dejo en manos de Dios."

Esa es la verdad. Mi sentimiento por Santiago fue real, me despertó de años de anestesia y me devolvió a la vida. Fue un contraste brutal frente a la sequedad de mi matrimonio. Pero que haya sido genuino no significa que fuera sostenible. A veces, el amor más íntegro es el que renuncia al acceso para no seguir destruyendo.


El Síndrome de Abstinencia

Escribir esto duele físicamente. Me siento pasmado, como si me quemara por dentro. Mi sistema nervioso, que estaba en alerta máxima, ha entrado en un estado de congelamiento. Hay tranquilidad porque sé que la decisión tiene lógica y estructura, pero convive con un vacío inmenso.

He escrito cartas en la madrugada que nunca voy a enviar: "Estoy aquí en medio de la noche extrañando tu voz, tu sonrisa cómplice... me duele tener que haber escogido lo correcto sin tener ya la posibilidad de amarte nunca más."

Estoy aprendiendo a no debatir con este dolor. No estoy perdiendo la cabeza, estoy en abstinencia. Extrañar la dopamina, el espejo y la validación que me daba Santi no es una señal para revertir mi decisión; es simplemente el costo de haber sentido algo profundo. No voy a usar mi cuerpo para mentirme ni voy a anestesiar este duelo intentando forzar intimidad con mi esposo.


"Tú eres ese hombre" (El Marco Espiritual)

He pensado mucho en 2 Samuel 12. Como David frente a Natán, se me acabaron las narrativas y las excusas. No puedo seguir operando en compartimentos estancos: un matrimonio por deber y un escape que me da oxígeno. Esa división me estaba rompiendo.

Mi meta hoy no es salir ganando ni aplicar una penitencia neurótica para pagar mis culpas. Mi meta es la gobernanza personal y el carácter cristiano en la práctica:

  • Verdad sin crueldad: Hablar claro sin usar la honestidad como un arma.

  • Compasión sin acceso: Desearle el bien a Santiago, pero mantener la regla de los 30 días de contacto cero. Si me busca por otros canales, la respuesta ya está parametrizada: "No voy a retomar contacto. Te deseo bien. Respeta mi decisión."

  • Límites claros: Convivencia respetuosa en casa, conversaciones netamente logísticas y cero "scope creep" emocional con mi esposo.

Hoy no elegí el camino fácil. Elegí dejar de maquillar la realidad. El vacío está ahí, pero por primera vez en mucho tiempo, también está la coherencia. Esta vez voy a hacer las cosas como núnca las he hecho, enfrentar el vacío y escoger la soledad, no quiero llenar un vacío con alguien más, escojo amarme y permanecer integro, Amo a Santiago el sentimiento es genuino pero no significa destino, puede que haya sido el catalizador para tomar decisiones que me permitan crecer como persona, hoy no voy a tomar decisiones pero entiendo que la salida no es otra persona, la salida es mi propia coherencia, mi paz interior y responder a la pregunta: ¿Qué me hace realmente feliz? Pero sobretod ¿Que versión de mi vida honra y sirve mejor a Dios?

Te amo Santi, es el sentimiento que estoy sintiendo en este momento, me duele mucho no poder estar contigo pero me quedo con la tranquilidad que actúe de forma correcta aun cuando eso signifique que me olvides y te pierda para siempre.


sábado, 21 de febrero de 2026

16 días después del evento Canónico - Profundo dolor

Mi amor he tenido que cerrar ña puerta de nuevo, esto me superó y no supe manejarlo, enviarte ese mensaje de despedida se sintió correcto pero a que costo? Estoy aquí en medio de la noche extrañando tu voz, tus palabras, tu sonrisa cómplice, tu carita de niño mimado mientras el peso del silencio y de este cadáver que es hoy el matrimonio que destruí, comienza de nuevo a pesar.

Que mas podía hacer sino lo que se supone que es lo correcto, me comencé a llenar de ansiedad y desasosiego por tu ansiedad demandante de atención continua e inseguridad si no hablábamos continuamente pero no podía hacerlo, era imposible cuando todavía aqui estoy enjaulado con la persona con la que llevo y me he destruido durante 11 años insistiendo por salvar un matrimonio que se siente como una pesada cadena que no me quiere liberar! Esto me esta matando y mas aun porque ahora que me elimine completamente de tu vida, sé que te voy a perder para siempre.

En verdad te amé y siento que te amo aunque no te lo dije, después de tantos años adormecido, mintiendo, tratando de forzarme a amar a la persona a la que me aferre durante todos estos años, amarte a ti, se convirtió en la tarea mas facil y hermosa, te amo ❤️ mi Santi y me dueles, me duele tener que haber escogido lo correcto sin tener ya la posibilidad de amarte nunca mas. 

Me siento solo, y atrapado en este vacío, mis pensamientos giran y fantasean con que aparezcas en alguna parte, yo soy demasiado cobarde para hacerlo, y entiendo que me tengo que resistir a abrir los canales, tengo que ser coherente, entiendo que nada comenzó correctamente, hubo engaño y dolor, y nos embarcamos en una historia sin inicio, una tormenta que nos estaba arrebatando la paz y la salud mental, camino entre los escombros de la pena y del dolor que todo esto trajo a nuestras vidas, y el tiempo corre lento, te amo aunque no te lo dije por miedo, te amo y te voy a extrañar cada segundo de tu ausencia, hoy me siento muerto, me siento vacío, contigo se ha ido mi corazón y solo me queda la fría soledad, y un hogar falso que yace destruido y cuyo cadaver se niega a ser enterrado. 

Todo esto fue real para mi, te amé en cada momento, mis palabras fueron reales pero no pude manejar esta situación y me superó, tal vez nunca me perdones, pero te amo y te amaré por mucho tiempo. Te lloro a ríos hoy en esta noche silenciosa y amarga que tu ausencia me pesa y me destroza por dentro. 

Te amo Santi, aunque nadie mas pueda entenderlo, me siento lleno de dolor por no haberte podido amar ni haber podido organizar mi vida para vivir nuestro amor en libertad. Se que todo comenzó mal asi que entiendo que algo final tuve ue tomar la decisión radical. 

Esta noche te extraño y siento el peso de mi amor por ti, ahogándose en las lágrimas que caen con cada suspiro. Te amo ❤️ es todo lo que sé esta noche en tu ausencia. 

martes, 17 de febrero de 2026

12 días despúes del evento Canónico - Confusión

Todo es confusión, lo que al principio parecía tan claro se va diluyendo con el pasar de los días mientras el dolor, el desasosiego, la incertidumbre y la confusión aumentan. Decidí continuar adelante con Santiago, sin embargo no contaba con que Sebas iba a dar un giro a toda la situación que logró colocarme en una posición de total confusión, en los últimos días se ha enfocado en cambiar completamente su forma de pensar y actúar, haciendo cosas que siempre espere que hiciera, mientras tanto Santi y yo intentamos construir algo en medio de este caos, lo que me genera ansiedad y duda, siento en mi corazón que una relación que sea bendecida por Él no comienza de esta manera, los sentimientos son intensos entre los dos, yo me he dejado llevar por estas emociones como si fuera un adolecente perdiendo completamente la perspectiva de todo, tengo mi ser completamente dividido, no logro encontrar claridad ni paz, ni tampoco cerrar ningun capitulo. 

Sebas representa mi estabilidad, mi hogar, 11 años de construir la familia que tenemos, planes, proyectos, la fe, esta sensación del final inminente muy pronto, pero no era feliz, y no hay consistencia, no se si su cambio repentino obedece a la situación que estamos pasando, temo que si me retracto no solo pierda la última oportunidad tal vez de haber amado de verdad y por fin encontrar a esa persona especial para mi vida, por confíar nuevamente en sus promesas de cambio, me ha hecho mil promesas pero ya me cuesta creer, y tengo esta sensación que si me quedo voy a despertar nuevamente en un par de años con la misma sensación de resentimiento y soledad que he venido trayendo desde hace tanto tiempo. 

Santiago por otra parte es lo nuevo, y toda escoba nueva barre muy bien, en verdad me hace sentir muy bien, todo ha sido de cierta forma refrescante para mi, sus sentimientos parecen sinceros, y todo ha sido muy intenso y eso hace que yo me cuestione que es lo que estoy haciendo? Tiene 26 años, hace 2 años salió de una relación muy herido, una persona narcicista que lo llevo al limite, a considerar quitarse la vida, no se si al conocerme, cuando empezamos la amistad, al yo ofrecerle estabilidad, paz, armonía, madurez, y mi dimension espiritual eso fue lo que lo confundió y terminó enamorandose de mi, pero es un riesgo muy grande, varias veces me he sentido presionado cuando le he pedido tiempo para resolver mi situación, y eso activa mi apego ansioso, haciendo que yo ceda, lo que ahora que lo pienso hace que también dude mucho sobre ir en esa dirección, aun cuando mis sentimientos hacia él son reales. Pero soy el adulto, se supone que soy el tipo maduro, tengo que colocar limites, y hacerle caso a mi intuición y lo que es correcto, si sus sentimientos son reales esperará, si no, tal vez era solo eso, una confusión, un apego insano, un incendio que se apaga con facilidad si no se alimenta a diario de drama y emociones. 

Ayer Sebas me siguió cuando salí de casa, y entonces se enteró que la persona con la cual yo estaba saliendo era Santiago, creo que ha sido el momento mas fuerte que hemos tenido que enfrentar, yo no queria que todo se convirtiera en una novela, Sebas estaba realmente alterado, yo habia tratado de ocultarle quien era porque no queria torturarlo más, les dije que nos fueramos a sentar al café cercano, el momento fue tensionante, y en verdad de las situaciones mas intensas que he tenido que enfrentar, verlos ahi a ambos cara a cara, yo en la mitad, Sebas acusó a Santiago de ser un buscón, de ser mala persona por no respetar un matrimonio y aprovecharse de mi "vulnerabilidad", no logro entender porque aun despúes de todo Sebas no estalla en ira hacía mi, yo en días pasados pude hablar con él y decirle como me habia sentido realmente estos 11 años, y las razones por las cuales todo sucedió, pero en vez de sentir resentimiento o rabia hacia mi, sigue defendiendome, no lo entiendo. Me sentí en la mitad de una situación que me esta consumiendo por dentro, al final lo único que atiné a decirle a Sebas era que todo habia terminado y tenia que aceptarlo, él se levantó de la mesa despues de decirle todo eso a Santiago, y se fue, quise salir corriendo a detenerlo, porque me duele haber provocado semejante herida tan grande, pero decidí quedarme con Santiago, fue una situación muy compleja, y sé que Santiago tambien se siente abrumado por eso, él es conciente que hay una persona a la que estamos dañando con todo esto, y empezar una relación asi condenaria desde el principio cualquier intento de construir una relacion nueva.

No pude quedarme mucho tiempo, tenía este impulso interno de correr a casa a hablar las cosas son Sebas, salí de allí, Santiago me acompañó casi hasta la puerta de la casa, me prometió que iba a esperar en la esquina en caso que algo sucediera, entré con temor y mucha incertidumbre, no sabía que reacción iba a tener Sebas, pero lo que me encontré tal vez no lo esperaba, Sebas me confesó que se sentía muy triste que la persona misteriosa fuera Santiago, él considera que Santiago es un chico "buscón" que no respeta, que no tiene escrupulos, y que además se aprovechó de mi, un muchacho que le dice a las personas lo que quieren escuchar y consciente o inconscientemente me manipuló estando yo en la situación vulnerable en la que me encuentro, yo me quebré, mi mente de alguna manera siente que las palabras de Sebas son verdad, y entonces me sentí como un idiota, como un adolescente cometiendo los mismos errores del pasado. 

No pude contener las lagrimas, y estando en ese estado, Sebas me abrazó, me pidió perdón, me dijo que también era su culpa lo que estaba sucediendo, que esta cerrado y herido y no habia podido expresar sus sentimientos, pero que me ama con toda su alma, y que lo unico que quiere es cuidarme, y amarme el resto de su vida. Por un momento creí en sus palabras, y comencé a pensar que estaba destruyendo mi familia y mi hogar por una ilusión, por algo que tal vez no tenía ningún futuro, las palabras de Sebas hacían eco en mi cabeza, y si eran verdad? Si Santiago tal vez esta confundido, tal vez es algo pasajero, tal vez no es real, o pero aún no proviene de Dios, Sebas me decía que algo que proviene de Dios no me haria hacer las cosas que estaba haciendo, el salir tarde en la noche, andar en la oscuridad, mentir, encubrir, cruzar mis principios. Y es verdad, he cruzado mis principios y he hecho cosas que no haría por vivir esa fantasia, pero de alguna forma siento que la fantasía se esta rompiendo y comienzo a pensar si tiene algún sentido todo esto.

Sin embargo no logro definir, no logro tomar una decision, tengo miedo, me siento acorralado, me pregunto a mi mismo si debo salvar mi matrimonio y luego que pase todo esto, tal vez me arrepienta luego y en estas páginas vuelva a registrar la desdicha y el desasosiego de una relación muerta sin amor verdadero, o tal vez abandono todo por esa nueva ilusión, y resulta que no era tan mágica como pensaba, termino desviandome del camino, apartandome del proposito de Dios y termine perdido y destruido. Yo no logro saber, ni resolver esto en mi cabeza y en mi corazón, no puedo jugar con los dos, y tampoco tengo fuerzas para seguir viviendo en esta dualidad, es una pesadilla.

Tal vez estoy repitiendo el mismo patrón, de lo que sucedió con Darwin hace 13 años, yo estaba derruido de una relación que me dañó tanto, y apareció Sebas me aferré a la ilusión, luego Sebas se bautizó se hizo de mi misma fe, y no me permití sanar completamente, salté de una relación a otra, completamente cansado y lleno de heridas y cicatrices, no quiero repetir la historia, y menos ahora de forma magnificada, donde esta en juego tanto, un hogar entero y todos los proyectos que teniamos.

Esta mañana todo se siente tan extraño, hay una calma tensa, Santiago me habló con su espontaneidad natural de las mañanas, pero todo se siente diferente, Sebas sigue actuando con amor y comprensibilidad que no logro decifrar, me aferro a Dios, me preocupa Santiago también estamos en una situación completamente compleja, si decido cerrar lo que tengo con Santiago no solo voy a romperle el corazón sino que además tal vez termine colocando un obstaculo para que el continúe estudiando la Biblia, todo esto lo ha acercado al Señor, y el ha querido realmente estudiar la Palabra, todo parece puesto para que terminos destruidos, pero solo el Señor puede deshacer el mal, me duele mucho ser el causante de tanto dolor, cometí un error enorme, me dejé llevar no tengo forma de justificar nada. No hay justificación, yo abrí unas puertas que nunca debí haberme permitido abrir, aun y a pesar de no ser feliz en mi matrimonio, lo correcto hubiese sido primero organizar todo internamente y resolver mis problemas en el matrimonio antes que correr a los brazos de un chico tan joven y fragil como es Santiago.

Lo peor de todo es que solo me queda, suplicar al Señor para que me ayude a arreglar todo el desastre que hice con mi incapacidad para decir que "no", trastorné completamente nuestras vidas, me siento como el peor ser humanos, no tengo respuestas en este momento, no sé como todo esto se va a resolver, y me aferro a Dios, me aferro a Él para que Él coloqué de nuevo todo en su lugar.


viernes, 13 de febrero de 2026

8 días despues del evento canónico - Contrastes

 El Espejo y la Tormenta (Historia con Tiago)

9 de febrero de 2026 – El ataque y el quiebre Todo comenzó a desmoronarse y a reconstruirse al mismo tiempo esta noche. Santiago me escribió aterrado, a las 9:24 p. m. Me contó algo horrible: un ataque espiritual, una parálisis donde sintió que lo ahorcaban. En medio de su miedo, me pidió perdón por buscarme, pero me rogó que no le quitara el estudio de la Biblia con mis abuelos.

Le dije la verdad: es una lucha espiritual. Desde que empezó a estudiar con mis abuelos, las tinieblas se sintieron amenazadas. Oramos "juntos" en la distancia. Él sintió mis oraciones, sintió que yo pedía su liberación. Esa noche, la vulnerabilidad nos desarmó. Me pidió el número de mi abuela; su sed de Dios es real, pero su miedo a perderme también lo es. Terminamos la noche bloqueándonos "por un tiempo" para evitar escribirnos. Una medida desesperada para contener lo que ya es incontenible.

10 de febrero de 2026 – La dualidad y el pasatiempo El silencio no duró ni 24 horas. Santiago me buscó de nuevo, roto. Me confesó que no encontraba cimientos donde reconfortarse. "A veces siento paz, otras odio. A veces te pienso en calma, otras te detesto", me dijo. Su dolor lo llevó a creer la narrativa de otros, de David Jurado: que yo estaba jugando, que él era solo un "pasatiempo" y que yo nunca dejaría mi vida actual por miedo.

Tuve que ser brutalmente honesto: Nadie destruye la vida que tiene por un pasatiempo. Nadie se desacomoda así solo por jugar. Le expliqué que mi ausencia no es desamor, sino responsabilidad. No puedo sostener una relación con él mientras resuelvo un matrimonio de 11 años; no quiero arrastrarlo a mi torbellino. "Yo no planeé enamorarme de ti", le confesé. Esa noche pusimos lo nuestro en pausa para construir sobre limpio, no sobre ruinas.

11 de febrero de 2026 – El proceso y la promesa Santiago empezó a entender el propósito detrás del dolor. Me confesó que Dios lo "jala" todo el tiempo a seguir con mis abuelos, pero que vive una "tuza doble": siente que perdió al amor de su vida y su camino seguro a Dios.

Le aseguré que no iba a desaparecer, pero que ambos debíamos transitar caminos separados por un momento: él aprendiendo de mis abuelos y yo cerrando mis deudas emocionales con Sebas. "Si construimos sobre el dolor de otra persona, lo nuestro no va a funcionar", le dije. Esa noche compuse una canción pensando en él. Se la envié. Lloramos. Nos prometimos construir cimientos fuertes. Mi Tiago, mi luz, finalmente aceptó confiar en el proceso.

12 de febrero de 2026 – El almuerzo y la certeza Amanecí mejor de salud, el virus gripal que somatizó toda mi angustia empezó a ceder. Santiago dormía tranquilo por primera vez. Nos vimos a almorzar a la 1:00 p. m. cerca de la iglesia del parque. Estaba nervioso como un niño.

A las 4:38 p. m., después de verlo, tomé una decisión definitiva y se la escribí: "Santi, yo no voy a recuperar mi matrimonio. Me aterra lo nuevo, pero no voy a seguir en una relación donde no soy feliz. Este matrimonio se terminó". Leer eso le dio la paz que necesitaba. Él me respondió: "Voy a toda por ti". Esa tarde fui al barbero, me preparé para una nueva etapa. Cenamos, nos besamos, regresó a su casa feliz.

13 de febrero de 2026 – "Frente a tu Espejo" Hoy desperté enviándole música. Santiago está escuchando mi álbum, Frente a tu Espejo. Se impactó con la carátula y con las letras. Me dijo algo que me quedó grabado: "Creo que te hice confrontarte contigo mismo".

Y es verdad. Él catalizó todo lo que yo traía dormido. Mi vida era gris y, frente a su espejo, todo cambió. Hoy hablamos de talentos, de proyectos para mi canal de YouTube, de enfrentar la cámara juntos. Ya no hay rastro de la tormenta de hace tres días. Hay planes, hay risas, hay competencia de quién quiere más a quién.

A las 10:18 a. m. quedamos de vernos hoy a las 4:30 p. m. para tomar una aromática. Ya no nos escondemos del sentimiento. El miedo sigue ahí, pero la coherencia es más fuerte. Sebas estuvo enfermo anoche, llamé a emergencias, me trasnoché cuidándolo... pero mi corazón ya no está ahí. Mi corazón está con mi Tiago, construyendo el terreno limpio para el amor bonito que nos merecemos.

Estado actual: En paz, enfocado y amando sin escudos. "Flow with the river". Todo va a estar bien.

8 días despues del evento canónico - Resoluciones

El día que dejé de usar mi matrimonio como escudo

Hoy entiendo algo que llevaba once años intentando no mirar de frente. No estoy rompiendo mi relación por un impulso pasajero, ni por una crisis de la mediana edad, ni por una simple aventura. Lo hago porque, finalmente, el dato mató al relato.

Durante años me conté el relato de que "estaba luchando por mi matrimonio", de que "era mi cruz" o de que "era la voluntad de Dios". Pero mis propios registros, mi propia bitácora de vida desde 2015 hasta hoy, cuentan una historia muy distinta.

1. La evidencia del patrón (2015 - 2026)

No me desperté un día, conocí a Santiago y decidí que ya no quería a Sebas. La realidad es que las semillas de esta ruptura estaban plantadas desde el 15 de diciembre de 2015. Ya en ese entonces escribía sobre la desconfianza, la sensación de un muro invisible, el miedo a ser solo un "aprendizaje" para él y una pasión desbordada que nunca encontró un eco de intimidad real.

He vivido en un ciclo de erosión sistemática:

  • El hallazgo: Traición, mentira o frialdad.

  • El colapso: Mi sistema nervioso estalla en ataques de ansiedad y vértigo.

  • El retorno: Él vuelve con vulnerabilidad total, promesas de terapia y una intensidad sexual que funciona como anestesia.

  • La estabilización: Yo bajo la guardia, trato de convencerme de que "esta vez sí".

  • La realidad: Nada cambia. Él vuelve a sus juegos, a su vida virtual, a su silencio. Yo vuelvo a mi resentimiento, a mi soledad acompañado y a mi sequedad emocional.

No tengo evidencia en 11 años de que este ciclo se vaya a romper. Tengo evidencia de que se ha sofisticado.

2. El amuleto espiritual y el secuestro del "Yo"

He usado mi matrimonio como un amuleto espiritual. Me convencí de que estar con Sebas era mi "círculo de seguridad" contra el pecado, un salvoconducto para que el Espíritu Santo no me soltara. Usé la estructura de esta relación como un escudo para no enfrentar mi propio caos y mi miedo a la libertad.

Hoy entiendo que eso no es fe; es superstición religiosa. Dios no opera mediante contratos de infelicidad ni chantajes emocionales. Si mi fidelidad depende de estar atrapado en una relación donde me siento invisible, entonces no es fidelidad, es contención externa. He pasado años sacrificándome en un altar que Dios nunca me pidió que construyera. Negarme al "yo" no significa apagarme por completo; significa integrar mis emociones, mi espíritu y mi razón sin que el terror sea quien tome las decisiones.

3. Santiago: El catalizador, no el salvavidas

Santiago no es el "hombre de mi destino" ni un "enviado divino" para mi romance eterno. Santiago es un catalizador. Su aparición fue la providencia que necesitó mi realidad para despertar. Él no creó el vacío en mi corazón; él simplemente encendió la luz en una habitación que ya estaba vacía y llena de polvo desde hacía años.

Agradezco su presencia porque me dio la fuerza para reconocer que ya no puedo ser incoherente. Pero no voy a cometer el error de convertirlo en mi nueva muleta. Santiago no es mi salvavidas emocional; es el espejo que me mostró que todavía puedo sentir, que todavía estoy vivo y que el "corazón muerto" que creía tener solo estaba anestesiado por el miedo.

4. La renuncia al rol de salvador

Me rompe el alma ver a Sebas llorar. Me desgarra sentirme responsable de su soledad. Pero he entendido que mi felicidad no puede ser el precio de su estabilidad. Durante 11 años he sido su madre, su padre emocional, su proveedora de orden y limpieza, su comodín de seguridad. Me rendí ante sus manías y sus silencios para evitar el conflicto, y en ese proceso, me borré a mí mismo.

Ya no tengo más que dar. Estoy seco. No puedo seguir remando solo en un barco donde la otra persona prefiere su realidad virtual a la conexión real conmigo. No es justo para él vivir con alguien que lo resiente, ni es justo para mí vivir como un apéndice de su rutina.

5. La decisión: Coherencia sobre miedo

Tengo terror. Miedo a la soledad, miedo a no ser atractivo a los 37, miedo a la incertidumbre económica, miedo a que el mundo se acabe y yo esté "fuera de lugar". Pero tengo más miedo de despertarme en dos años y escribir exactamente lo mismo que escribí en 2022 y 2023.

Mi cárcel es mental y hoy decido abrir la puerta.

  • Hoy camino en coherencia.

  • No puedo controlar lo que pasará con Santiago ni con Sebas.

  • No veo con claridad el futuro, pero decido confiar en que Dios camina con la honestidad, no con la apariencia.

  • Dejo de usar mi relación como garantía de salvación. Mi fe está en Jesús, no en mi estado civil.

Cierro este ciclo no por odio, sino por supervivencia integral. Prefiero el riesgo de una soledad honesta que la seguridad de una compañía falsa. Hoy dejo de ser un robot sin emociones y elijo ser un hombre que siente, que se equivoca, pero que finalmente ha decidido dejar de traicionarse a sí mismo.

lunes, 9 de febrero de 2026

4 dias después del evento Canónico - Dando vueltas en mi mente

Hoy cierro esta puerta con amor, no con rabia.
Lo que sentí fue real, y precisamente por ser real no lo voy a profanar.

Reconozco lo bueno: me sentí visto, escuchado, querido. Volví a sentir vida. Eso no fue mentira.
Pero también reconozco lo verdadero: no puedo construir paz sobre una grieta moral. No puedo pedirle a Dios que bendiga lo que nace torcido.
Santiago fue un espejo y un detonante: me mostró que yo estaba vacío en lugares donde debía haber plenitud; me mostró cuánto anhelo amor, conexión y ternura. No me lo dio “para quedármelo”, me lo reveló para sanarme.

Yo no me alejo porque no ame. Me alejo porque amo a Dios, y porque también lo amo a él lo suficiente como para no arrastrarlo a mi proceso, ni usarlo como refugio emocional, ni convertirlo en un “premio” por mi dolor.
Hoy elijo integridad.

Hoy elijo silencio, espacio, orden, y duelo.
Hoy renuncio a la dopamina del “¿y si me escribe?” porque eso no es amor: es adicción a la esperanza.

Lo suelto sin negar lo que fue.
Lo suelto para no contaminarlo.
Lo suelto para no traicionarme.

Si algún día la vida nos cruza de nuevo y todo está limpio, libre y correcto, que sea Dios quien lo confirme.

Pero hoy no negocio mi paz ni mi obediencia.
Se acabó la guerra.

La puerta queda cerrada.

4 días despues del evento Canónico - El Despertar en el Desierto: Crónica de un Amor a Destiempo

Hay momentos en la vida donde el mundo parece acelerarse. El calendario marca el avance de los proyectos en el campo, la rutina de un matrimonio de años y la inminencia de un fin que, como creyente, siento respirarme en la nuca. Pero en medio de esa carrera, la vida decidió ponerme un espejo frente a frente en el lugar menos esperado: una silla de barbería.

La Génesis: Magnesio y Profecías

Todo comenzó en septiembre de 2025. Al principio, Santiago era solo "el barbero". Nuestra conexión nació de lo práctico: un número de teléfono, una recomendación de magnesio para su salud, un enlace a mi canal de YouTube. "Me gustaría ver tu contenido", me dijo. Y lo que empezó como una cortesía se convirtió en el primer hilo de seda que nos unió.

Él empezó a asomarse a mi mundo espiritual y yo al suyo, lleno de arte y optimismo. Compartimos fotos de mis perras, quejas sobre el trabajo tóxico y charlas sobre arepas al amanecer. Santiago tenía el don de la validación; me hacía sentir "de revista", me recordaba que a mis 37 años aún había mucha luz por dar. Yo, en cambio, veía en él un alma sensible, un artista con bloqueos que buscaba desesperadamente una señal de Dios.

El Terremoto: El Vapor y la Verdad

Lo que empezó como una mentoría espiritual se fue tiñendo de una complicidad eléctrica. Las conversaciones de "Bro" pasaron a ser confesiones de necesidad mutua. Nos bautizamos como "SugarFriend" y "SweetiePie", un juego de palabras que escondía un hambre emocional que ambos compartíamos.

El lunes 26 de enero de 2026, el muro se derrumbó. En el vapor de un turco y la quietud de una piscina, la distancia física se desintegró. Santiago me confesó que moría por besarme. Resistí cuanto pude, tratando de proteger mi paz y la suya, pero en los baños de Comfama, el deseo gritó más fuerte que la razón. Nos besamos con una pasión que no recordaba que existiera en mi cuerpo. Fueron treinta minutos perdidos en el tiempo, una conexión de almas que se reconocían en el lugar equivocado.

La Noche de las Máscaras Caídas

La semana siguiente fue un carrusel de agonía y éxtasis. Santiago se convirtió en mi "kriptonita". Planeamos una noche de cine en su casa para vernos "en nuestra privacidad". Sin embargo, el destino nos obligó a mirar la realidad de frente cuando mi esposo, Sebastián, sacó cita con él. Santiago se quebró: "No encajo en tu mundo... me siento terrible mintiéndome".

Esa noche, bajo un ataque de ansiedad, Santiago buscó a Dios y yo lo busqué a él. Terminamos durmiendo juntos, refugiados en un abrazo que intentaba detener el tiempo. Al día siguiente, Santiago soñó con un pastel blanco en un auditorio; un pastel delicioso que se echaba a perder si intentábamos robarlo. Entendí el mensaje: nuestro amor era ese pastel, y yo no era digno de él mientras mi suelo estuviera contaminado por la mentira.

El Cierre: El Amor como Renuncia

Impulsado por esa verdad, el 5 de febrero tuve la conversación más difícil de mi vida. Le confesé a Sebastián que llevaba años muerto por dentro, que me había desconectado y que había alguien más. La honestidad dolió, pero me devolvió la respiración. Por primera vez en mucho tiempo, dejé de fingir.

Sin embargo, el amor real no se trata solo de querer poseer, sino de querer bien. El domingo 8 de febrero, Santiago, con una madurez que me desarmó, me pidió una pausa. "Te quiero sano, Juanse... lo más amoroso que podemos hacer es darnos un tiempo".

Hoy, 9 de febrero de 2026, a las 4:11 a. m., le entregué mi adiós temporal. Acepté el desierto. Me alejo de él no por falta de sentimientos, sino porque lo quiero tanto que prefiero que me olvide antes que marchitarse esperando las migajas de un hombre que aún debe resolver sus ruinas.

El Hoy: El Silencio y el Desierto

Hoy Santiago me ha eliminado de sus contactos. El golpe es seco y profundo. Sé que es su forma de sobrevivir, de no flaquear ante el deseo de escribirme. Duele, claro que duele, pero también me regala el silencio necesario para empezar mi periodo de prueba matrimonial.

Hoy empiezo un desierto en solitario. Debo limpiar el suelo de mi vida, resolver lo que queda de mi matrimonio y descubrir quién soy después de este terremoto. Santiago me devolvió las ganas de amar, y aunque hoy no esté a un clic de distancia, ese fuego se queda conmigo como una promesa de que, algún día, podré amar desde la libertad absoluta.

Te llevo en el alma, mi niño de la luz. Gracias por recordarme que estoy vivo.

17 días despues del evento canónico - El costo de la integridad

 Hoy mi esposo amaneció transformado. De repente, expresa sus emociones, está cariñoso, presente, y con una iniciativa de intimidad que no v...