A veces uno se queda sin palabras, pero con tantos sentimientos, con tantas preguntas sin responder, tantas conversaciones que uno quisiera tener, y muchos sueños e ilusiones rotas. A mis 38 años nunca hubiese imaginado que iba a volverme a sentir de esta manera, como con este vacío en el corazón y la tristeza de saber que perdí algo que era especial para mí. Sí era para mi o no, no puedo responderlo en el momento, solo sé que tuve que alejarme y soltar porque definitivamente todo el entorno era incorrecto, desde la forma en la que me enamoré, hasta lo que venía haciendo, y el hecho de estar alejándome de Dios, despues de haberme sentido en mi mejor momento espiritual.
Comenzar a sentirma atacado, maltratado, en una montaña rusa que no podía manejar, ver como la persona con la que he compartido mi vida estos último 11 años se destruía y derrumbaba con mi nueva aventura, como poco a poco mi hogar se oscurecía llenándose de una estela oscura de tristeza, desolación, dolor y muchisima indecisión. Lo que había sido una linea recta los últimos 4 o 5 años, comenzó a llenarse de bifucarciones, ondulaciones, picos, valles, ángulos obtusos, y mil formas irregulares que se salieron de mi control y me llevaron contra las cuerdas en una guerra entre mi razón, mi espiritú y mi corazón. Me enamoré profundamente de un alma herida, y tal vez esa es mi historia. La necesidad de sentirme útil y con propósito en la vida de alguien, de encontrar alguien que sienta que me necesita tanto en su vida, que tengo tanto para ofrecerle que se quiera quedar conmigo y no me deje ir. Tal vez es mi forma de controlar, de controlar de alguna forma este temor profundo que tengo de abrir mi corazón y ser abandonado, de ser herido, engañado, traicionado, burlado, denigrado, poco valorado, y desechado con uno más del montón.
Y entonces puede que me enamore de la necesidad que el otro tiene de mí, de lo que puedo llegar a representar en su vida, de lo que puedo hacer por esa persona, y de alguna manera controlar la narrativa, de encontrar valor propio a través de la veneración y dependencia del otro. Poco a poco he ido entendiendo que hay muchos de esos elementos en mi forma de amar, porque tengo miedo, mucho miedo de lo que no puedo controlar, un miedo profundo a no significar algo relevante, a que mi existencia sea una sin ningún propósito ni valor. Pasar por este mundo por este corto periódo y ser facilmente olvidado como si núnca hubiese existido.
Pero no fue asi con Santi, él núnca me necesitó, el simplemente se enamoró de la persona que vió en mí, y yo me enamoré de su inteligencia, de su curiosidad, de su criticidad, de su capacidad para cuestionar el mundo, sus creencias, soñar en grande, tener ambiciones, de esa capacidad de convertir en hechos todo lo que llegaba a su mente, me enamoré de su fuerza interna, de su valentía, su masculinidad, su intrepidéz, y tambíen su vulnerabilidad, su dulzura, su ternura al amar, su romanticismo y su forma de demostrar su cariño a través de los detalles simples. Me enamoré de las horas enteras que pasamos conversando de mil temas, de su forma de desafíar mis ideas y mis creencías, de esa forma inteligente de hacerme pensar, de retarme y estimular mi propia mente, me enamoré de su fuerza, de su fuego interno, de su temor de Dios y sus deseos de encontrar una forma de vivir diferente, de su forma de mirarme, de confíar en mí, de abrazarme, hacerme sentir seguro, de sus caricias, de sus juegos, de sus besos, su ganas de mostrarme el mundo, esa necesidad que tenía de hacerme sentir amado, de hacerme brillar, de querer que yo disfrutara la vida, sonriera, me enamoré de su mirada cuando me miraba, de su sonrisa picara, de que me tomara de la mano por la calle, de pasar por encima de sus propios tabúes, de renunciar a su propia reputación por la felicidad de estar conmigo y desear que todos los supieran. Me enamoré de la persona que él es.
Y tambíen me dolieron profundamente sus oscuridades, la forma en la que me reprochaba mis miedos, en la que me acusaba de jugar con él, de diagnosticarme de narcicista, de cobarde, mentiroso, de subirme al cielo y luego bajarme al infierno, por qué? Núnca pude entender porque nos amabamos y al siguiente segundo me odiaba, y reconozco que cometí muchos errores, y tal vez desde su perspectiva si fue todo eso, porque comencé casi desde el principio a tener una lucha con mi conciencia que no lograba poner en palabras, para explicarle lo que me sucedía exactamente, porque no queria parecer débil, o porque no quería perderlo, no quería que el dejara de admirarme, y de ver a la persona de la que él se enamoró, pero lo arruiné, y ya fue demasiado tarde, el tiempo fue pasando y esa persona que el tanto amaba se iba desfigurando hasta que la desilusión fue mas grande que el amor.
No recuerdo un tiempo en mi vida cuanto dejar ir a alguien de mi vida me hubiera dólido tanto, yo solo seguí mis convicciones, leí de lo que él y yo estabamos viviendo que de destruir mi hogar de forma irresponsable, destruir a Sebas, iniciar una relación con Santi, solo iba a traer mas dolor y sufrimiento, no ibamos a ser felices, la culpa eventualmente nos hubiera destruido peor, pero tambien admito que habia mucho de miedo y de temor a soltar el control, durante 11 años he tenido una relación donde he podido controlar mis emociones y mis sentimientos, una relación que no me reta, no me incomoda, me mantiene en una estabilidad que de algún modo me hizo acostumbrarme a los fácil, Sebas ha estado a mi lado de forma incondicional todo este tiempo, sin cuestionar, sin retar, él ha ido a donde yo he ido, mis sueños se han convertido en los suyos, mi familia en su familia, mi identidad en la suya, y así hemos fluido por mas de una década. Santi me derrumbó todas esas estructuras y me recordó lo complejas y retadoras que pueden ser las interacciones humanas, quiso sacarme de mi comodidad, y a pesar de su inmadurez y tal vez de su carácter irreverente y explosivo, y que aún sus emociones efervecen sin mucho control me recordó que de alguna manera yo no estaba viviendo, solo esta viendo mi vida pasar en piloto automático, cargando la historia de los demás, de mi familia, y de las personas que me habian transferido sus cargar o de quienes yo habia aceptado llevarlas.
Pero también todo el contexto era incorrecto, y lo correcto era que yo detuviera lo que pasaba entre él y yo, para resolver lo que estaba sucediendo dentro de mi hogar, y respetar y honrar el compromiso que tengo que con Sebas, porque es lo justo y es lo que él se merece, es lo correcto al final, y ese fue el gran conflicto que tuve durante casi 8 meses, el saber que tenía que soltar a Santi para resolver mi matrimonio pero al mismo tiempo saber que eso significaba para Santi el final de ambos y el perderlo a él, no podia sostener dos relaciones aunque lo intenté, pero cada fin de semana mi conciencia me martillaba y me recordaba que no era la correcto y entonces yo daba dos pasos atrás y le rompía el corazón a Santiago. Para él era abandono, indiferencia, narcisismo, inconciencia. Para mi era dolor y conflicto mental, y mi conciencia repitiendome que tenia que hacer lo correcto y pagar el precio, aun si eso significaba perder a la persona que amaba, a Santiago.
No actúe de forma correcta, quise sostener dos mundos al tiempo, y dentro de todo eso fue inconsistente, incoherente, poco claro, nada asertivo, tambien dije cosas hirientes, tambien prometí cosas que no cumplí, tambien cree confusion y más caos, no actúe como el adulto que soy, y mis emociones terminaron tomando el control y llevandonos a ambos a todo el dolor que pasamos. Me demoré muchisimo tiempo en actuar porque no queria perderlo, porque en los momentos en que estabamos juntos, el mundo se detenia, y eramos solo él y yo, y yo lo sentia mi hogar, sentia esa sensacion que tanto tiempo habia buscado, ese tiempo de conexion espiritual profunda, esa complicidad unica, esa forma de ser uno solo que llevaba tantos años buscando. El momento y la forma equivocados y se esfumó...
Y a han pasado casi 4 meses desde nuestra última conversación, al principio pensé que iba a lograr superar la situación, poner en stand by mis sentimientos y ocuparme de mi relación con Sebas para definir lo que iba a pasar, aun me queda evaluar de forma objetiva lo que significa mi relacion con Sebas, pero en este punto creo que la conclusion es que no puedo estar con alguien y amar a otra persona, mi corazón ya no va a poder regresar, no ha sido posible lograr llegar a un punto en el que tenga suficiente claridad, y puede que eso no suceda porque la razón ya existe, amo a otra persona aun cuando yo haya perdido a esa persona definitivamente. Pero creo que no deberia buscar mas respuestas, mas examenes, evaluaciones, analisis, observaciones. La respuesta es clara, tal vez tengo miedo de enfrentarme a una vida en soledad, por primera vez, mi corazón ama a una persona que no está, y estoy dejando mi lugar seguro y estable por una incertidumbre, pero temo más despertarme una mañana a mis 50 años con rabia y resentimiento, preguntandome si esa era la vida que queria tener, y que hubiese pasado si hubiera escogido una vida diferente. Han pasado ya 2 años desde que tuve la oportunidad de iniciar de ceros, y tal vez hubiera conocido a Santi estando en plena libertad, nunca voy a entender a ciencia cierta por qué las cosas tuvieron que suceder de esta manera, todo parece haberse puesto en evidencia, como una especie de choque electrico, done todo se cayó, todo se destruyó y las cosas ya no van a ser como antes.
Sebas se reusa a aceptarlo, no ha sido un proceso fácil, él sigue pidiéndome tiempo, y seguramente yo se lo doy porque quiero alargar de alguna manera lo que me aterra tanto, lo incierto, un futuro que desconozco, una vida de soledad, de no saber que sucederá, hemos alargado por 6 meses más este proceso, hemos cambiado de casa y ahora Sebas ha traído a su hermana a vivir con nosotros, ahora hay un tercero así que resolver el tema va a ser mas complejo, él se niega a aceptar que lo nuestro pueda terminarse, y lo entiendo, toda su vida esta construida alrededor de lo que tenemos, yo no quiero destruirlo, siento que no merece que yo le quite su dignidad, que lo rompa completamente sin al menos darle la posibilidad de luchar por su hogar, es lo menos que puedo hacer, pero no puedo prolongar por mucho más tiempo esta situación, si mi corazón no puede regresar a casa, tendré que irme y confíar que a donde Dios me lleve voy a estar mejor.
He perdido a Santi, tuve que bloquearlo de nuevo hace un par de días, me duelen sus palabras, sé que estuvo viendo mis publicaciones, donde expreso mi dolor, de alguna manera mi frutracion de no poder hacer más, mi decision de alejarme por el bien de ambos y porque lo amo tanto que no quiero hacerle daño en la situacion en la que me encuentro, y me lastima mucho que el sienta tanta rabia y resentimiento, se ha endurecido cada vez más hasta casi rayar en el cinismo, en la burla, la ironía, cuando yo he puesto mi corazón abierto tratando de explicarme de mil maneras que lo amo y no quiero hacerle más daño, creo que he llegado al limite en el que tengo que protegerme porque si me he lastimado mucho con su forma de asumir lo que nos pasó, aunque no pueda hacer nada, y tambien al final es válido que se sienta así, duele mucho sí, sobretodo porque he pérdido esos ojos que me veían con tanto amor, y todo lo que vivimos. Pero debo respetarlo y protegerme, voy simplemente a desaparecer, y a vivir el proceso sin ninguna esperanza o promesa de volver a saber de él, o volvernos a cruzar. Sigo pensando que es lo correcto, y que si hago lo correcto el resultado que voy a obtener es el correcto, el que es para mi bienestar futuro.
Comienza la cuenta regresiva de una decisión que debo tomar iniciando febrero, incluso mucho antes, solo espero ser lo mitad de valiente que es Santi, y tomar las decisiones correctas. Ya veremos el desenlace de esta historia.
Por ahora sigo llorando a Santi, y sigo amandolo, soy consciente de todo el daño que nos hicimos, pero entiendo que amar es tambien amar al otro con sus luces y con sus oscuridades. Solo le pido a Dios que cuide de Santi y le ayude a curar sus heridas.
