viernes, 13 de febrero de 2026

8 días despues del evento canónico - Contrastes

 El Espejo y la Tormenta (Historia con Tiago)

9 de febrero de 2026 – El ataque y el quiebre Todo comenzó a desmoronarse y a reconstruirse al mismo tiempo esta noche. Santiago me escribió aterrado, a las 9:24 p. m. Me contó algo horrible: un ataque espiritual, una parálisis donde sintió que lo ahorcaban. En medio de su miedo, me pidió perdón por buscarme, pero me rogó que no le quitara el estudio de la Biblia con mis abuelos.

Le dije la verdad: es una lucha espiritual. Desde que empezó a estudiar con mis abuelos, las tinieblas se sintieron amenazadas. Oramos "juntos" en la distancia. Él sintió mis oraciones, sintió que yo pedía su liberación. Esa noche, la vulnerabilidad nos desarmó. Me pidió el número de mi abuela; su sed de Dios es real, pero su miedo a perderme también lo es. Terminamos la noche bloqueándonos "por un tiempo" para evitar escribirnos. Una medida desesperada para contener lo que ya es incontenible.

10 de febrero de 2026 – La dualidad y el pasatiempo El silencio no duró ni 24 horas. Santiago me buscó de nuevo, roto. Me confesó que no encontraba cimientos donde reconfortarse. "A veces siento paz, otras odio. A veces te pienso en calma, otras te detesto", me dijo. Su dolor lo llevó a creer la narrativa de otros, de David Jurado: que yo estaba jugando, que él era solo un "pasatiempo" y que yo nunca dejaría mi vida actual por miedo.

Tuve que ser brutalmente honesto: Nadie destruye la vida que tiene por un pasatiempo. Nadie se desacomoda así solo por jugar. Le expliqué que mi ausencia no es desamor, sino responsabilidad. No puedo sostener una relación con él mientras resuelvo un matrimonio de 11 años; no quiero arrastrarlo a mi torbellino. "Yo no planeé enamorarme de ti", le confesé. Esa noche pusimos lo nuestro en pausa para construir sobre limpio, no sobre ruinas.

11 de febrero de 2026 – El proceso y la promesa Santiago empezó a entender el propósito detrás del dolor. Me confesó que Dios lo "jala" todo el tiempo a seguir con mis abuelos, pero que vive una "tuza doble": siente que perdió al amor de su vida y su camino seguro a Dios.

Le aseguré que no iba a desaparecer, pero que ambos debíamos transitar caminos separados por un momento: él aprendiendo de mis abuelos y yo cerrando mis deudas emocionales con Sebas. "Si construimos sobre el dolor de otra persona, lo nuestro no va a funcionar", le dije. Esa noche compuse una canción pensando en él. Se la envié. Lloramos. Nos prometimos construir cimientos fuertes. Mi Tiago, mi luz, finalmente aceptó confiar en el proceso.

12 de febrero de 2026 – El almuerzo y la certeza Amanecí mejor de salud, el virus gripal que somatizó toda mi angustia empezó a ceder. Santiago dormía tranquilo por primera vez. Nos vimos a almorzar a la 1:00 p. m. cerca de la iglesia del parque. Estaba nervioso como un niño.

A las 4:38 p. m., después de verlo, tomé una decisión definitiva y se la escribí: "Santi, yo no voy a recuperar mi matrimonio. Me aterra lo nuevo, pero no voy a seguir en una relación donde no soy feliz. Este matrimonio se terminó". Leer eso le dio la paz que necesitaba. Él me respondió: "Voy a toda por ti". Esa tarde fui al barbero, me preparé para una nueva etapa. Cenamos, nos besamos, regresó a su casa feliz.

13 de febrero de 2026 – "Frente a tu Espejo" Hoy desperté enviándole música. Santiago está escuchando mi álbum, Frente a tu Espejo. Se impactó con la carátula y con las letras. Me dijo algo que me quedó grabado: "Creo que te hice confrontarte contigo mismo".

Y es verdad. Él catalizó todo lo que yo traía dormido. Mi vida era gris y, frente a su espejo, todo cambió. Hoy hablamos de talentos, de proyectos para mi canal de YouTube, de enfrentar la cámara juntos. Ya no hay rastro de la tormenta de hace tres días. Hay planes, hay risas, hay competencia de quién quiere más a quién.

A las 10:18 a. m. quedamos de vernos hoy a las 4:30 p. m. para tomar una aromática. Ya no nos escondemos del sentimiento. El miedo sigue ahí, pero la coherencia es más fuerte. Sebas estuvo enfermo anoche, llamé a emergencias, me trasnoché cuidándolo... pero mi corazón ya no está ahí. Mi corazón está con mi Tiago, construyendo el terreno limpio para el amor bonito que nos merecemos.

Estado actual: En paz, enfocado y amando sin escudos. "Flow with the river". Todo va a estar bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

8 días despues del evento canónico - Contrastes

 El Espejo y la Tormenta (Historia con Tiago) 9 de febrero de 2026 – El ataque y el quiebre Todo comenzó a desmoronarse y a reconstruirse a...