“Evidencia y patrón (2014–2026)”
Propósito: dejar constancia de que esto no nació con Santiago, y que mi historia emocional tiene un hilo conductor: trauma → armadura → anestesia → búsqueda de rescate → despertar → coherencia.
2014 — El desastre que quebró mi sistema emocional (D)
Hecho: la ruptura de diciembre 2014 me dejó con secuelas profundas.
Señal: mi corazón quedó seco, con miedo al engaño, y con una armadura que normalicé.
Insight: el trauma no solo rompe una relación: rompe tu forma de confiar.
2015 — Inicio con Sebas: refugio, deseo y ambivalencia
Hecho: inicio una relación con Sebas en un estado emocional frágil.
Señal: pasión fuerte en mí, ansiedad, celos, lectura del otro, miedo a perder.
Insight: cuando entras a una relación herido, tiendes a confundir “refugio” con “hogar”.
Junio 2016 — La armadura ya estaba puesta
Hecho (227 días): escribo que me siento profundamente solo, que no logro conectar, y que tengo “subidas y bajadas” enloquecedoras.
Señal: el futuro con Sebas se me ve “difuso”; reconozco que quiero llenar vacíos “afuera” y pido tiempo para respirar.
Insight: mi problema no era Sebas: era yo intentando amar con un corazón protegido y traumatizado.
Marzo 2018 — La cercanía se volvió tortura
Hecho: vuelvo a verlo creyendo que algo cambiaría, pero todo sigue igual.
Señal: no hay chispa; me siento rechazado; empiezo a creer que él me quiere como hermano, o como quien busca protección.
Insight: cuando la intimidad no es recíproca, la relación deja de ser pareja y se vuelve un vínculo asimétrico que desgasta.
Enero 2019 — Sebas ya era “socio” en mi mente
Hecho (1.498 días desde 2014): admito que no pude revivir mi corazón; con Sebas soy socio, amigo, hermano.
Señal: reconozco que lo confundí con amor porque era un salvavidas.
Insight: la gratitud y la compañía pueden sostener una vida, pero no necesariamente construyen romance vivo.
Junio 2019 — La fantasía de rescate
Hecho: vuelvo a registrar vacío, tristeza, sentirme usado sexualmente por otros, y anhelo de un abrazo que “me salve”.
Señal: aparece con claridad mi necesidad de que alguien me proteja incluso de mí mismo.
Insight: cuando el vacío sube, mi mente busca un rescatador. Esa fantasía me vuelve vulnerable a idealizar.
Julio 2022 — Diagnóstico completo: anestesia y “tapones”
Hecho: escribo que estoy robotizado, tedioso, sin deseo ni complicidad; describo codependencia y dinámica tipo mamá/hijo.
Señal: reconozco que me quedo por miedo a estar solo y por estabilidad, y que uso “tapones” sentimentales.
Insight: la paz falsa es anestesia; la paz real exige valor.
Septiembre 2023 — Sobrecarga, desigualdad y ansiedad
Hecho: intento “salvar” la relación; él permanece inerte; yo cargo casa y vínculo; tengo crisis de ansiedad.
Señal: aparecen rabia, resentimiento y agotamiento; la relación ya no me regula: me enferma.
Insight: cuando una relación te produce síntomas físicos, tu cuerpo está diciendo lo que tu mente no quiere aceptar.
Octubre 2023 — Trauma: traición, ruptura y promesas grandiosas
Hecho: estalla todo: mentiras, conversaciones, humillación, ruptura.
Señal: él vuelve destruido y promete cambio total (terapia, boda, borrar redes), con intensidad emocional/sexual extrema.
Insight: el arrepentimiento emocional puede ser sincero y aun así no sostener cambio real a largo plazo.
Febrero 2024 — Confirmación: el cambio no se sostuvo
Hecho: siento corazón muerto, aversión, vacío, desregulación sexual, resentimiento.
Señal: reconozco que esto debió terminar antes.
Insight: cuando la promesa se rompe y el patrón regresa, el amor ya no “repara”; solo retrasa.
Octubre 2025 — “Sociedad”: el romance ya no existe
Hecho: la relación se parece a una sociedad de negocios y rutina.
Señal: anhelo de conexión real, pero resignación por responsabilidad y miedo.
Insight: resignarte no es madurar; a veces es rendirte.
2026 — Santiago: despertar emocional y decisión ética
Hecho: sin buscarlo, aparece Santiago y despierto: vuelvo a sentir amor real.
Señal: también aparece desregulación (ansiedad, presión, incertidumbre) y el contexto es inviable (sigo casado, sin cierre).
Decisión: cierro aunque duela: por coherencia, por no dañar a Sebas, por no dañar a Santiago, por no vivir dividido.
Insight: amar no siempre significa quedarse; a veces amar significa soltar limpio.
Mi Constitución Afectiva — reglas para no volver al piloto automático
Propósito: no volver a anestesiarme con gente, no volver a elegir desde miedo, y no volver a confundir rescate con amor.
Principios no negociables
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No vivo vida dividida. Si tengo que ocultar, justificar, o “compartimentar”, no es camino.
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La paz de la conciencia es prioridad. Prefiero dolor limpio que paz falsa.
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No uso a nadie como anestesia. Ni para llenar vacío, ni para evitar soledad, ni para calmar ansiedad.
Reglas de vínculo
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Reciprocidad o nada. Si yo cargo el vínculo, eso se vuelve deuda y resentimiento.
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Presencia sostenida, no picos reactivos. No confundo “cambio por amenaza” con transformación.
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Cercanía que regula, no que tortura. Si la intimidad me deja frustrado/insomne/ansioso, escucho el cuerpo.
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No sexo sin coherencia. La intimidad física no es pegamento para salvar una relación muerta.
Reglas de discernimiento
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No tomo decisiones grandes en pico emocional. Espero baseline y miro consistencia.
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La consistencia se mide en meses, no en días. Promesas sin hábitos no valen.
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No idealizo la “magia”. La magia no reemplaza estructura, límites y compatibilidad real.
Reglas de autocuidado (para romper el patrón raíz)
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Mi autoestima no se negocia. No me quedo por lástima, culpa o miedo al abandono.
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Aprendo a estar conmigo. Antes de buscar “el abrazo salvador”, construyo mi centro: sueño, salud, rutina, propósito, terapia.
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Si aparece el impulso de “rescatar” o “ser rescatado”, hago pausa. Esa es mi alarma de vieja herida.
Regla final (la que resume todo)
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Puedo amar y aun así soltar. Si amar implica daño, el amor verdadero elige coherencia.
“Lo amé de verdad, y por eso lo solté limpio. Y ya no vuelvo a vivir anestesiado.”
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